El arte de educar

mayo 9, 2012

Educar para poder ver la belleza

Archivado en: Citas educativas — albayalde @ 11:18 am

Es una grandiosa tarea enseñar y una grandiosa tarea divulgar el arte -divulgar no es dar vulgarmente al vulgo-, de modo que esta tarea también, en parte, es enseñar.

El amor, entonces, a la belleza -a la verdad- no es tanto para hacerla, sino para darla, para enseñar a amarla, para educar al hombre hasta que él mismo sepa verla.

        (Pedro Antonio Urbina)

mayo 6, 2012

Quién es buen maestro

Archivado en: Citas educativas — albayalde @ 7:17 pm

“Buen maestro será aquel que, teniendo las características que le califiquen como tal, sepa usarse a sí mismo como fuente de recursos educativos en el encuentro cotidiano con cada uno de sus alumnos”.

(Gonzalo Vázquez Gómez)

abril 16, 2012

Saber comprender

Archivado en: Educación — albayalde @ 5:09 pm

La comprensión parte de una mirada llena de amor hacia las demás personas y que logra alcanzar la profundidad del corazón del otro; en esa profundidad sabe encontrar la parte de bondad que hay en todas las personas.

El amor a todas las personas y el respeto a su dignidad lleva a querer, disculpar, perdonar y, también, a exigir en el marco del conocimiento que proporciona el amor; así se conjuga alabar el bien del otro, comprender sus debilidades, cubrir sus deficiencias y ayudarle con una amable exigencia.

De la comprensión brota la sintonía entre las personas, una comunidad de sentimientos; por eso es bueno descubrir (tener el buen hábito de descubrir) las cosas buenas que hay en cada uno, y descubrir también los defectos no para criticarlos sino para corregirlos con cariño.

Es muy buen ejercico el de purificar nuestra mirada para saber leer sabiamente en los corazones.

 

marzo 5, 2012

Personalidad humana de Alonso Cano

Archivado en: Alonso Cano — albayalde @ 12:35 pm

El modelo humano de Alonso Cano es apasionante. Sólo sus relaciones familiares son de gran interés: su padre, ensamblador de retablos; Francisco Pacheco, su maestro en pintura; Martínez Montañés, su maestro en escultura; Velázquez, su amigo y compañero; sus esposas, familiares de artistas; el hombre y la mujer, seres a idealizar. El estudio de su carácter y de su intencionalidad artística integra, en los avatares de su personalidad y de sus circunstancias vitales, numerosos aspectos de la comprensión de los tiempos a través de su concepción artística.

Deslumbrante, con vida agitada, de genio arrebatado e impulsivo, crisis espirituales y materiales le llevaron –después de dos matrimonios truncados y sin descendencia- a refugiarse en una cartuja y aceptar una Ración vacante en la catedral de Granada, ante intransigencias del Cabildo –que choca con su temperamento irreductible- derrocha en la catedral de Granada los primores de su arte, “amplio de espíritu, hasta el despilfarro, aficionado a conversar, a coleccionar estampas y dibujos, libros y curiosidades bellas” (GÓMEZ MORENO, 1954: 10), con generosidad da limosna y regala dibujos o estampas, estudioso de su trabajo, sufrió prisión por sus deudas, regañaba a su regio discípulo el príncipe Baltasar Carlos, rompía sus obras antes que despreciarlas, sufrió prisión y tormento por causa del asesinato de su segunda esposa –no por culpable, sino por habérsele creído capaz de serlo-, pintor del Rey, pero no cortesano, tuvo amigos, su genio artístico y sus excentricidades contribuyen por igual a hacerlo famoso, de gran valía humana según “dan fe los biógrafos y la amistad que le unió a Velázquez desde los tiempos del taller de Pacheco hasta la muerte del pintor” (GÓMEZ MORENO, 1954: 11)

FUENTES:

GÓMEZ MORENO, María Elena. Prólogo a catálogo de la exposición “Alonso Cano”. Madrid, 1954

febrero 8, 2012

La música en la educación

Archivado en: Citas educativas — albayalde @ 12:50 pm

“La música debería ser una asignatura esencial de la educación. La música clásica estimula la creatividad y desarrolla la sensibilidad. Tiene muchos valores añadidos, y no sólo desde el punto de vista lúdico, también desde el pedagógico o el educativo. Creo que la música es una de las mejores herramientas para alcanzar el equilibrio personal y la paz interior. Vivaldi, por ejemplo, proporciona una serenidad increíble. La música despierta la esperanza, la ilusión de vivir. Incluso cuando sus acordes transmiten tristeza nunca son dolorosos, no se trata de una tristeza real: es más la nostalgia de algo que se ha perdido. La música despoja al ser humano de su aspecto más racional y despierta en él los sentimientos, que son los que de verdad movilizan a las personas. La música es capaz de conseguir que los seres humanos realmente se miren a los ojos: en ese momento no piensan, sólo sienten. El trabajo en una orquesta produce una complicidad muy gratificante. Y si además se obtiene el aplauso del público, hay una sensación de orgullo compartida: sientes entonces que has hecho bien tu trabajo, que has logrado una comunicación auténtica en medio de una sociedad que con frecuencia se queda en lo cualitativo”

Inma Shara (Amurio, 1972. Directora de orquesta)

enero 27, 2012

Captar la belleza interior

Archivado en: Misterio y Belleza — albayalde @ 10:53 am

José Luis Font Nogués

Al tratar con una persona y ver su modo de actuar, de pensar y de expresarse, se puede tener la sensibilidad oportuna para captar cualidades que ponen armonía en su interior y hay algunas de esas cualidades a las que consideramos llenas de belleza, una belleza inmaterial que rodea esos modos de ser y de comportarse; modos de ser porque son inherentes a esa persona en su interior y modos de comportarse porque se manifiestan al exterior de alguna manera.

En este marco, llamamos bellas las acciones de solidaridad, de humanismo, de condolencia, de comprensión, el saber compartir, consolar, comunicar alegría, etc., que calificamos como positivas porque pensamos redundan en el bien de cada persona y de la humanidad. Todas esas cualidades requieren saber mirar a las personas comprendiendo su interior con todos los elementos de ideales, historia, sentimientos y convicciones que le enriquecen.

El efecto seguido al darnos cuenta de esas buenas cualidades de otra persona es el goce; nos gozamos de sus cualidades buenas, nos gozamos con esa persona que tiene cualidades buenas, gozamos nosotros mismos con la comprensión que llegamos a tener de esas cualidades, que nos lleva sin darnos cuenta a un plano más elevado que aquel en el que solemos desarrollar la vida. Al final, al terminar ese momento de trato con la persona a la que comenzamos a admirar interiormente, hemos sentido la felicidad.

Un ejemplo práctico:

La música expresa sentimientos, al oír música se ponen de manifiesto sentimientos y afectos pasados, presentes y futuros. La música actúa como un medio para identificar el estado de ánimo del oyente, aunque el compositor o el intérprete no busque necesariamente incidir en los sentimientos.

Hace unos días fui a un acto académico en el que un pianista pronunció una conferencia acerca de la formación musical y a continuación interpretó tres partituras al piano. Fueron emocionantes sus palabras, tanto en el ámbito educativo como en el musical, y toda su actuación me iba sugiriendo pensar en las relaciones humanas, en la amistad… pudiéramos decir en esas buenas actuaciones para con los demás, donde son inútiles las distancias de tiempo o espacio, donde son muy tristes los ruidos -esos jaleos que arman las personas superficiales-; al oír la música pensaba en el caminar eterno de las personas que saben mirar hacia dentro, en la pequeña palabra que abre la puerta de lo esencial, el misterioso silencio que habla claramente sin palabras; y pensaba en la granada abierta que da granos rojos a los demás y es coronada como reina porque esa donación es el amor. Al llegar a casa escribí:

Inútil el tiempo que se mide,
absurda la distancia que años y caminos separa,
extraña la persona que se pierde.

¡Pérfidos ruidos de voces, gritos y algarabías, quejas y júbilos fatuos,
todos juegos pasajeros!

Camina eterno con ojos de mirar dentro,
allá en la amplitud del mar y en la alta luz celeste.

Un instante enciende chispas de eternidad,
una palabra es puerta de la noble alcoba de lo esencial.

El silencio misterioso resulta inmenso desierto
do se goza de la alborada sin decir nada hasta el ocaso.

Entre piedras y flores se oye la voz de la palabra exacta y huele ya el néctar vivificador.

Es roja la granada abierta en donación y coronada como reina porque es amor.

diciembre 28, 2011

Feliz Navidad 2011

Archivado en: Navidad — albayalde @ 9:01 pm

    Jesús, el dulce, viene…
Las noches huelen a romero…
¡Oh, qué pureza tiene
la luna en el sendero!

    Palacios, catedrales,
tienden la luz de sus cristales
insomnes en la sombra dura y fría…
Mas la celeste melodía
suena fuera…
Celeste primavera
que la nieve, al pasar, blanda, deshace,
y deja atrás eterna calma…

    ¡Señor del cielo, nace
esta vez en mi alma!

    (Juan Ramón Jiménez)

diciembre 9, 2011

La época de Alonso Cano

Archivado en: Proyección educativa de Alonso Cano y su obra — albayalde @ 12:32 pm

José Luis Font Nogués

Alonso Cano facilita –como llave que abre la puerta- conocer el siglo XVII: política, economía, arte y espiritualidad. Estudiarle es conocer su ámbito social: una población que vive mucho del arte, en pleno barroquismo y donde “la sociedad granadina (hacia 1650) languidecía por falta de impulso” (GÓMEZ MORENO, 1954: 11). “Desde el siglo XVI se venían acometiendo una serie de reformas que tenían como objetivo borrar la imagen musulmana de la ciudad y transformarla en una Civitas Dei. Este objetivo se verá cumplido sobre todo a partir del siglo XVII, cuando la fábrica de la Catedral está tocando a su fin” (GALERA, 2002: 33). Ésta es la misma época de grandes personajes y acontecimientos: Felipe IV, conde-duque de Olivares, Velázquez, guerra de los Treinta Años, Reforma y Contrarreforma, etc.

En este marco, la figura de Alonso Cano es apasionante: su padre, ensamblador de retablos; Pacheco, su maestro en pintura; Martínez Montañés, su maestro en escultura; Velázquez, su amigo y compañero; sus esposas, familiares de artistas; el hombre y la mujer, seres a idealizar en Adán, Eva, Cristo (nuevo Adán) y María (nueva Eva, e Inmaculada). El estudio de su carácter y de su intencionalidad artística integra, en los avatares de su personalidad y de sus circunstancias vitales, numerosos aspectos de la comprensión de los tiempos a través de su concepción artística.

BIBLIOGRAFÍA:

GÓMEZ MORENO, Maria Elena. Prólogo a catálogo de la exposición Alonso Cano. Madrid, 1954

GALERA MENDOZA, Esther. Catálogo La Granada del XVII. Arte y Cultura en la época de Alonso Cano. Ayuntamiento de Granada, 2001-2002

noviembre 21, 2011

Reir para educar

Archivado en: Educación — albayalde @ 12:16 pm

José Luis Font Nogués

Un día leí en la prensa una entrevista a un famoso payaso que el periodista tituló “Quien no ríe pierde la salud”. Este encuentro del payaso con la prensa fue motivado por un espectáculo titulado “A mis niños de 30 años”. Lógicamente, el periodista no pudo evitar la pregunta:”¿Hay niños de 30 años?, ¿hacerse mayor no consiste en eso, en matar al niño que cada uno lleva dentro?”. Miliki, el payaso, respondió: “Pobre, desgraciado de aquel que haya matado al niño que lleva dentro: ha perdido lo más importante de toda su vida”. (Entrevista a Emilio Aragón, “Miliki”, payaso. Diario Ideal. 25-IX-2000, pg 12 y 13). Los padres y educadores siempre han de tener estas ideas a la vista. Para educar al niño, hay que hacerse niño y como los niños, alegre, risueño, atractivo, con interés descubridor por las cosas, innovador.

Y, “¿para qué sirve la risa?”, seguía preguntando el periodista en la entrevista antes mencionada. La respuesta del payaso Miliki es la de un gran sabio psiquiatra: “La risa vale más de lo que la gente normalmente cree, porque la risa cura. La gente que ríe es gente sana, gente feliz; la gente que no ríe tiene problemas de salud”. Y es cierta esta observación. Un año tuve ocasión de reunirme con un grupo de profesionales jóvenes para participar en una actividad formativa-cultural; al finalizar caí en la cuenta que todos habíamos trabajado mucho, pero lo que todos recordábamos es lo bien que lo habíamos pasado. El curso fue formativo y curativo; al final estábamos más sanos que al principio, nuestra higiene mental era de mayor calidad, ¡habíamos reído mucho incluso en un ambiente de trabajo serio y cordial!

Me sigo refiriendo a la mencionada entrevista y me permito una pequeña reseña biográfica: Miliki -con Gaby y Fofó- estuvo en Cuba 27 años y después de la revolución castrista abandonó la isla con destino a Puerto Rico; tras éxitos en Sudamérica volvió a España en 1973. Por esta trayectoria hace el periodista otra pregunta, “¿Está usted doctorado en infancia?”, a la que Miliki responde algo que interesa a los educadores: “En Cuba y nos pusieron tres profesores en el programa para que atendieran nuestras necesidades; a las seis semanas renunciaron porque entendían que, de niños, sabíamos más nosotros que ellos. Era fruto de nuestra relación diaria”.(cfr. id Ideal). Y Miliki sigue apoyándonos en esta idea de ser como niños, alegres como los niños.

No obstante, los mayores han creado corazas y resentimientos provocados voluntaria o involuntariamente, y a veces incluso lloran, son agrios y sufren, cosa que no entienden mucho los niños. “El tópico del payaso -sigue preguntando el periodista- que aún en la desgracia ha de salir a hacer reír a los demás, ¿responde a la realidad?”. Y nos suena esta pregunta a algo muy personal que a veces nos toca muy de cerca y dudamos si sabremos estar a la altura de las circunstancias. “La lágrima del payaso -responde Miliki- es un invento de los novelistas ingleses. Hay una anécdota muy célebre, la de Garrick, un payaso muy famoso. Un señor va al médico para que le cure, el médico le aconseja que vaya a ver a Garrick, y él contesta: ‘Es que Garrick soy yo’. A mí se me murió mi padre y al día siguiente debutaba con un espectáculo en el circo Price. Tuve que hacerlo pese a que las carcajadas me sonaban a vacío, a absurdo, nada tenía sentido… pero era mi profesión y tenía que entregarme” (cfr. id. Ideal). ¿Tendrán que ver estas palabras del famoso payaso con la actitud de una buena madre que alegra la cara y ríe por hacer y ver feliz a su hijo?. Es lo que hemos de pedir con la poetisa Gloria Fuertes:

Anda, pasa.
Pasa, anda,
no tengo más remedio que admitirte,
Tú eres el que viene cuando todos se van,
El que se queda cuando todos se marchan
El que cuando todo se apaga, se enciende.
El que nunca falta.
Mírame aquí,
sentado en una silla dibujando…
Todos se van, apenas se entretienen.
Haz que me acostumbre a las cosas de abajo.
Dame la salvadora indiferencia,
haz un milagro más,
dame la risa,
¡hazme payaso, Dios, hazme payaso!

Ser payaso auténtico es saber entregar a los demás lo mejor de uno mismo, no sólo por la buena intención de que los otros estén alegres, sino porque realmente entendemos que el otro o los otros que tenemos ante nuestros ojos merecen nuestra sonrisa y porque realmente nos alegra su presencia y su vida.

Un amigo mío me explicó un día lo que era “la sonrisa de los ojos”, de mucha más calidad que “la sonrisa de la boca”, que incluso puede reflejar a veces alguna falsedad.

octubre 22, 2011

La belleza de los bienes invisibles

Archivado en: Misterio y Belleza — albayalde @ 4:55 pm

“Los bienes invisibles son luminosos, netos, inmateriales y algo misteriosos, capaces de abrir horizontes y dar belleza a la existencia. Y son liberales, porque tienen mucho de don gratuito y, al mismo tiempo, expanden, aclaran y adornan la libertad, y la elevan sobre el comportamiento instintivo o gregario. Forman la verdadera cultura humana, que nada tiene que ver con los fuegos artificales del esnobismo” (Juan Luis Lorda)

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